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Como buena marca italiana, Benelli se puede vanagloriar de haber desarrollado unas motos muy especiales, carismáticas pero a la vez efectivas y con una base perfecta para poder jugar con ella a la hora de desarrollar una gama completa. El diseño italiano es lo que tiene, que nadie sabe cómo lo consiguen pero, por estridente que parezca en un principio, terminan siendo arrebatadamente bonitas y personales. Éste es el caso de sus naked deportivas o, mejor sería encuadrarlas dentro del segmento “Street Fighter”. Se trata de las TNT, siglas de Tornado Naked Tre (¡es que hasta para pronombres son únicos estos condenados!) que ya sorprendió a todos en su versión de 1130 por su rabioso motor , su eficaz parte ciclo y un diseño que no deja indiferente a nadie. Que gusta a todos, siendo más concretos.
No obstante, lo cierto es que tenía puntos mejorables como el comportamiento de la inyección, unos consumos realmente altos y un tacto general muy deportivo y agrio, lo que exigía tener realmente mucha experiencia en motos grandes. No era una moto para novatos, ni mucho menos, lo que unido a un precio acorde con su exclusividad, su calidad y la de sus componentes ( amortiguación multirregulable, etc. ) cerraba la opción de Benelli a una gran masa de usuarios que, como es de suponer, ninguna marca quiere perder. Por lo tanto, volvieron al motor de la Tornado primitiva pero, lógicamente, muy perfeccionado tanto en ajustes como, especialmente, en la progresividad y comportamiento de la inyección electrónica.
En cuanto a su estética, es de todo menos discreta . Desde luego, si quieres pasar desapercibido no es la moto más recomendable. Para eso ya hay naked mucho más baratas y vulgares. Esta Benelli combina como pocas motos cierto exotismo con un comportamiento impecable y un diseño arrasador, aparte de una mecánica ya fiable y un servicio posventa (aquí donde han puesto más esfuerzo sus nuevos dueños, y lo han conseguido) cumplidor como pocos.
Las dos cachas laterales que albergan los radiadores con sus ventiladores, ayudan a compactar el frontal a la vez que ayudan a esas líneas tan “alienígenas”. El manillar alto de buena calidad, junto esa dosificación tan intuitiva del gas y una amortiguación firme, consiguen proporcionarte un control que casi asusta al principio , sobre todo si estás acostumbrado a las naked de gran venta que suelen contar con una parte ciclo y, especialmente amortiguaciones, de menos calidad y comportamiento mucho menos deportivo.
El escape saliendo por el colín, la óptica trasera minimalista, el chasís multitubular color rojo cobalto, todo hace de esta TNT una moto muy especial
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