El asiento se sitúa bastante alto y a la hora de parar nos encontramos con uno de esos detalles de terminación un poco inexplicables en un escúter de este tipo . No tiene pata lateral , por lo que para bajarse de este X7 tienes que sujetar el manillar- y la maneta del freno para que no se mueva, porque tampoco tiene freno de mano- y pasar la pierna ya sea por detrás o por encima del refuerzo central. Bastante incómodo y con fácil solución.
Por lo demás, el funcionamiento es totalmente perfecto. Con una velocidad punta también muy parecida a la 250-algo más de 125 km/h- mantiene perfectamente el tipo rodando por vías rápidas y circunvalaciones a las grandes ciudades, con la ventaja de que ahora pierde menos el ritmo cuando llegan cuestas arriba y se pueda acelerar y adelantar mucho mejor que antes.
En cuanto a los frenos, incorporada dos discos-uno delante y otra detrás-con buen tacto y funcionamiento eficaz . No obstante, sería recomendable contar con otro disco delantero, puesto que estamos hablando de un escúter que sobrepasa ligeramente los 170 kilos.
Con buena capacidad de carga-la parrilla trasera, un buen hueco bajo el asiento más la guantera-es cómodo para usar a diario, y si nos aventuramos en pequeños tramos de carretera porque vivamos a cierta distancia de nuestro punto de destino, también cumple perfectamente gracias a una pantalla bastante elevada y con deriva brisas y una anchura del escudo frontal que nos protege realmente bien las piernas, pero sin ser demasiado aparatosa para resultar nos molesta la hora de movernos entre los coches.
Buena, elegante, suficientemente rápida y ahora con mejor motor ¿Qué más se puede pedir?