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La gente, en especial los primerizos, son capaces de gastarse verdaderas fortunas en un casco réplica, incluso en un mono que cuesta más del sueldo de un mes, pero en cambio sólo los curtidos en mil batallas saben la importancia de unas buenas botas.
Si, es curioso comprobar este fenómeno. Es difícil mentalizar a un motorista poco experimentado de la importancia de proteger los pies y tobillos, cuando es una de las zonas más expuestas a sufrir daños aunque sean ligeros en la más tonta de las caídas en parado. Por lo tanto, no debería ser tomado, ni mucho menos, como la hermana pobre del equipo del motorista. Buena prueba de ello, al igual que pudiste ver en el reportaje sobre técnica de guantes de circuito de la semana pasada, es el cuidado que tienen los grandes pilotos al respecto . Sin ir más lejos, la única gran lesión que ha tenido Dani Pedrosa a lo largo de su carrera fue la rotura de ambos tobillos el año que ganó su primer campeonato del mundo. Buenos traumatólogos y meses de dura recuperación lograron que al año siguiente ganase otra vez, pero sirve como ejemplo la importancia de llevar los pies bien protegidos.
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