
En esta ocasión Harley abandona la refrigeración por aire, las
dos válvulas por cilindro ¡y hasta las vibraciones! Porque el motor
de la V-Rod es completamente nuevo, y nada tiene que ver con los anteriores.
De hecho en su desarrollo final intervino Porsche, responsables de la
puesta a punto y toda una garantía de excelente rendimiento. Por algo
en su casa lo llaman Revolution.
Lo que no cambia es la belleza, un valor intrínseco a cualquier
producto salido de Milwaukee, y la V-Rod es la reina de cualquier acera, semáforo
o zona de bares. Los gruesos y retorcidos tubos de acero que conforman
su bastidor, el depósito y el guardabarros trasero de aluminio pulido,
los abundantes cromados y sobretodo su espectacular longitud tienen el
efecto de un imán para casi todas las miradas.
Sus trazos musculosos convierten en un "macho man"
a cualquiera que se ponga a sus mandos convenientemente vestido... aunque al
bajarse vuelva a ser un tipo bastante enclenque. Bueno, no del todo, porque
si mides menos de 1,70 vas a tenerlo bastante difícil para llegar a los
pedales tal como vienen situados de serie. Si quieres que te pongan el ojo encima,
aquí tienes uno de los mejores reclamos.
|